¿Por qué el sábado se levanta solo y el lunes parece que haya que sacarlo de una excavación?
Porque puede que el problema no sea levantarse, sino lo que viene después. Si el sábado no hay colegio, mochila, ropa con prisa ni hora de salida, el cuerpo puede arrancar de otra manera. Antes de llamarlo pereza, mira si la diferencia empieza cuando aparece el plan del lunes.
En casa: En mi casa había mañanas en las que abrir los ojos no significaba estar listo para recibir el plan completo de operaciones. Yo ya estaba en el autobús de veinte minutos después y él todavía seguía medio dentro de una idea.
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