Yo también empecé sin saber exactamente qué estaba pasando.
Primero llegaron las pequeñas cosas que se repetían, las preguntas y muchos intentos por entenderlas. El diagnóstico llegó después. Lo que cuento aquí nace de nuestra experiencia, no de una lista universal: cada niño puede mostrar señales diferentes y necesitar ayudas distintas.
Aquí comparto las cosas que a nosotros nos sirvieron, especialmente en situaciones cercanas al TEA grado 1 y dificultades cotidianas relativamente leves.
No hace falta que tu hijo tenga TEA ni ningún diagnóstico para encontrar aquí ideas útiles. Muchas nacen de situaciones concretas, pero entender antes de reaccionar suele ser una buena idea bastante más universal.
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